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Entrevista: Miguel Ángel Gonzalo

–          En una escala de uno a diez, ¿qué nivel de transparencia tiene el Congreso de los Diputados en Internet?

Para responder la pregunta lo mejor es acudir a organismos independientes como Transparencia Internacional que recientemente han elaborado un índice de transparencia de los parlamentos en los que el Congreso de los Diputados obtiene un 6,5. Ese índice refleja el nivel de transparencia con carácter previo a la aplicación de la ley de transparencia y, por tanto, mide el “suelo” del que se parte. Es obvio que las posibilidades de mejora son grandes, en especial, en el área de transparencia económico-financiera. Es justo señalar también que en el área de información sobre el funcionamiento y la actividad parlamentaria la puntuación obtenida fue un 10. El 10 de diciembre con la apertura del portal de transparencia y la puesta en marcha del procedimiento de acceso a la información será un momento clave para valorar la apuesta por la transparencia del Congreso.

–          ¿No echa en falta un Gobierno más abierto a mantener diálogos en las redes?

No sólo un Gobierno sino todas las instituciones deberían hacer una lectura correcta de cuáles son los vectores de cambio que se han producido en la sociedad española en los últimos años. Frente a los que dicen que la sociedad es pasiva lo cierto es que cada vez surgen más iniciativas de participación, diálogo y cooperación en la que se implican muchos ciudadanos y ciudadanas: Agoravoting, Kuorum, Change.org; Osoigo.com por citar algunas. Un Gobierno abierto es aquel que sabe aprovechar el talento de la ciudadanía para encontrar mejores soluciones a los problemas. En cuanto a la presencia en redes sociales se ha avanzado mucho en la presencia institucional y de la administración (con enormes éxitos como @policia) pero todavía queda mucho para que se aproveche el potencial de “escucha activa” que hay en las redes.

–          ¿Las administraciones españolas están mentalizadas en las políticas de datos abiertos?

Creo que los que están muy mentalizados son los profesionales que, desde sus responsabilidades como empleados públicos (con la colaboración inestimable de expertos  en la sociedad civil) están construyendo cada vez mejores portales de datos abiertos en distintas comunidades autónomas.  Creo todavía camino para la interoperabilidad completa de los datos en el portad datos.gob.es y por hacer más prospectiva y diálogo para que los datos que se están abriendo en todas las administraciones sean realmente los demandados por el sector reutilizador y por las iniciativas de la ciudadanía de vigilancia y fiscalización política.

–          Internet ha abierto una nueva puerta a la Participación Ciudadana, pero ¿es posible atender a todas las voces que nos llegan desde la red?

Precisamente ese el papel histórico que siempre ha jugado el parlamento. El de conjugar la diversidad y el de dar sentido y coherencia a las diferencias expresiones y peticiones que surgen de la sociedad. Sin un parlamento fuerte e independiente es muy difícil que las demandas ciudadanas lleguen a buen puerto porque no habría una vía para su formalización y para su transformación en políticas públicas que lleguen a la gente. Desde diversas instancias se han presentado propuestas para mejorar la participación política en la ciudadanía a través de ideas como los foros deliberativos  y participativos relativos a las iniciativas legislativas o la transformación de la vieja comisión de peticiones en una comisión de participación e impulso de dichas iniciativas ciudadanas.

–          ¿Cuál sería su ideal de comunicación para el Congreso?

Se ha escrito de forma colaborativa una definición de “Parlamento Abierto” precisamente en la red Novagob que creo que resume ese ideas de comunicación para un Congreso abierto que sería «aquel que comunica toda la actividad parlamentaria y la información sobre la institución y sus miembros de forma transparente y en formatos abiertos y entendibles por la ciudadanía; que abre espacios de participación y colaboración con los ciudadanos y con los funcionarios; que, en forma de conversación permanente, tiene cauces que incluyen a las redes sociales, para escuchar activamente lo que la ciudadanía necesita al abrir foros deliberativos y otros instrumentos de participación en los procedimientos parlamentarios con capacidad de influir en la agenda política”

–          ¿Hay alguna administración pública en el mundo que se acerque a ese ideal? ¿Cuáles lo están haciendo mejor a día de hoy?

Me gustan iniciativas de diversos parlamentos que es el sector que conozco mejor. No es por casualidad que en el ámbito del parlamento abierto las mejores prácticas nos estén llegando desde Iberoamérica. En el Parlamento de Brasil están trabajando muy bien los foros participativos a través de la iniciativa llamada “e-democracia” promovida por el propio parlamento; en el Parlamento de Chile hay que estudiar con detalle su portal de transparencia activa. Por citar experiencias en otros continentes, la forma en que gestionan el derecho de acceso a la información en el Parlamento Británico es para examinar sobre todo por la tradición anglosajona relativa a “freedom of information” y la web del Parlamento de Australiaestá muy bien construida en cuanto a arquitectura de la información y herramientas de búsqueda.

–          ¿Qué espera de las jornadas Novagob 2014?

Sinceramente pasarlo muy bien con buenos amigos y amigas que asisten a las jornadas y, ya más en serio, creo que será significativo por su metodología abierta de trabajo para focalizar mensajes sobre transparencia y gobierno abierto que tan necesarios son en estos tiempos de desafección

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